domingo, 26 de enero de 2014

Solomillo de ternera con cebolleta caramelizada




Hoy me animo con esta receta de carne, en la que el secreto está precisamente en la calidad de la misma. Si los ingredientes son la pieza básica en cualquier receta, en el caso de las carnes una de mala calidad hará que la receta nos quede mediocre, así que mejor no arriesgarse. Comprad el mejor solomillo que podáis, y en media hora tendréis un plato digno de los mejores restaurantes.

Ingredientes (para dos personas):

2 cortes de solomillo de ternera
2 patatas
2 cebolletas
un vaso de vino tinto
aceite de oliva
dos cucharadas de mantequilla
una hoja de laurel
una cucharadita de miel
una cucharada de azúcar
sal y pimienta

Preparación:

Os recomiendo, en primer lugar, que tengáis la carne fuera del frigorífico al menos dos horas antes de empezar a cocinar, para que no conserve frío en su interior. Si se os ha olvidado este paso, no hay problema, podéis hacer igual la receta ;-)

Picamos las cebolletas en juliana, las salpimentamos y las ponemos a pochar en una sartén con una cucharada de mantequilla y la hoja de laurel. Cuando empiece a ponerse transparente la cebolla, añadimos la cucharada de azúcar y el vino tinto y dejamos que reduzca, a fuego lento.

Pelamos las patatas, y hacemos bolitas o las cortamos en cubos, si no disponemos del utensilio sacabolas. Las ponemos en un recipiente apto para microondas con un poco de sal, unas gotas de agua y una cucharada de mantequilla. Cocinamos en el microondas en tandas de 3-4 minutos, removiendo de cada vez, hasta que estén blandas.

Cuando el vino de la sartén casi se haya evaporado, añadimos la cucharadita de miel y reservamos.

Una vez que las patatas estén blandas, ponemos una sartén al fuego y las rehogamos para que tomen un bonito color dorado. Reservamos.

De nuevo en una sartén, a fuego fuerte, echamos una cucharadita de aceite de oliva y los solomillos de ternera. Cocinamos unos dos o tres minutos por cada lado, dependiendo del punto en el que os guste la carne.

Sacamos la carne y, sin apagar el fuego,  desglasamos la sartén:  echamos un poco de vino, agua, caldo... alguno de estos líquidos que tengáis a mano, y rascamos el fondo de la sartén para levantar los jugos de la carne que se habían ido caramelizando en el fondo. Si usamos vino, dejamos que se evapore el alcohol.

Finalmente emplatamos el solomillo echando el desglasado por encima y acompañando con la cebolleta caramelizada y las patatas.

domingo, 13 de octubre de 2013

Dulce de membrillo




Parece que este año el otoño no llegara nunca, la verdad es que andamos todos un poco despistados, con un revuelto de ropa de verano y alguna que otra prenda que va y viene del armario de invierno. Aún así, hay signos inequívocos que nos recuerdan que estamos en octubre, y que poco falta para ver alfombras crujientes de hojas secas por las calles y colores marrones y amarillos: los higos, los membrillos, las manzanas...
Este año he tenido la suerte de que me han regalado unos cuantos membrillos, así que por primera vez en mi vida he hecho carne de membrillo, o dulce de membrillo, o como más os guste llamarlo. Mi madre lo hace todos los años, así que no dudé en recurrir a ella para que me diera la receta y sus secretos, que ahora comparto con todos vosotros.

Ingredientes (no pongo las cantidades, luego os explico cómo se calculan):

Membrillos
Azúcar

Preparación:

Lavamos los membrillos cuidadosamente, mejor con la ayuda de una esponja limpia para eliminar la posible suciedad que tengan en la piel. Si tienen alguna parte negra o "fea" podemos eliminarla con un cuchillo, pero no los pelaremos, ya que es en la piel donde contienen parte de la pectina que hará que el dulce se espese.
Los descorazonamos, despepitamos y los partimos en trozos.
Pesamos los trozos de membrillo. Algunas recetas ponen el mismo peso de azúcar que de fruta, pero en mi caso utilicé la siguiente relación: para 1 kg de membrillos, 750 g de azúcar.
En una olla grande ponemos los trozos de membrillo y añadimos el azúcar. Dejamos reposar toda la noche, o unas ocho horas. Transcurrido este tiempo veremos que, como resultado de la maceración, el azúcar se ha disuelto, apareciendo una especie de jarabe.
Cocinamos el contenido de la olla al fuego, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera. Aquí tendremos que observar, un poco a ojo, hasta que la fruta se ponga blanda y tenga el característico color caramelo del dulce terminado. Entonces lo trituraremos todo con una batidora eléctrica, dejándolo cocer un poco más si vemos que está demasiado líquido (aunque hay que tener en cuenta que al enfriarse espesará más).
Vertemos rápidamente en los recipientes que lo vayamos a conservar, lo tapamos y refrigeramos.




martes, 1 de octubre de 2013

Muffins de plátano





La receta de hoy nos permite aprovechar esos plátanos que se empiezan a poner "demasiado maduros" y rondan por la cocina sin que nadie se anime a dar cuenta de ellos... Antes de que acaben en el cubo de la basura (que no está la cosa como para andar tirando comida), en un momento podemos elaborar estos estupendos muffins para el desayuno.


 Ingredientes (para 10 muffins):

2 plátanos maduros
100 g de azúcar
1 huevo
70 g de mantequilla
200 g de harina 
2 cucharaditas de levadura química (tipo Royal)

 Preparación:

Trituramos los plátanos con el azúcar, el huevo y la mantequilla en pomada. 
Añadimos la harina y la levadura tamizada y mezclamos bien.
Rellenamos las cápsulas hasta 3/4 de su capacidad, y horneamos a 180º unos 20 minutos.

(Lo mejor de todo es el olor a plátano mientras están en el horno...)

¡Hasta la próxima!

      


domingo, 1 de septiembre de 2013



¡Hola a todos!

Después de varios meses sin publicar ninguna receta, me asomo hoy para dejaros este bizcocho que me ha parecido sabroso  y delicado. Antes de la receta quiero disculparme por no atender el blog como se merece, mejor dicho, como os merecéis los que lo leéis. La verdad es que no sé de dónde sacar el tiempo, y últimamente he estado centrada más en otras cosas que me han impedido probar recetas nuevas...

La de hoy es de un bizcocho muy rico, elaborado con frutas y sin aceite ni mantequilla. Una buena opción para el desayuno y la merienda, como veréis sencillo de hacer y que os animo a probar.

Ingredientes:

2 yemas de huevo
3 claras de huevo
60 g de harina
30 g de azúcar
8 g de levadura
1 manzana
1 pera
50 g de nueces

Preparación:

Por una lado, batimos las claras a punto de nieve. Por otro, las yemas con el azúcar hasta que tengan un color pálido. Añadimos poco a poco la levadura y la harina y finalmente mezclamos todo con las claras.
Cortamos en trocitos pequeños la pera y la manzana y las añadimos a la mezcla.
Untamos los moldes (yo usé dos pequeños de aluminio, como el que se ve en la foto) con mantequilla y repartimos la mezcla.
Cocinamos en el horno precalentado a 180 ºC durante 45 minutos. Casi al final de la cocción, ponemos por encima las nueces troceadas.
Una vez cuajado el bizcocho, retiramos del horno y dejamos enfriar.




lunes, 8 de abril de 2013

Pastel "tres leches"



Hace tiempo que quería probar este pastel, muy popular en varios países de Sudamérica (no está muy clara su procedencia original, en unos sitios he leído Venezuela y en otros México). Como veréis, es muy sencillo de hacer y el resultado es sorprendente. Básicamente se trata de un bizcocho bañado en una mezcla de leche condensada, leche evaporada y nata, de ahí su nombre.

Para que el bizcocho fuera lo más esponjoso posible (se trata de que luego se empape bien en la mezcla de leches), opté por un bizcocho genovés. Es el que se suele usar para elaborar  el brazo de gitano, solo que en esta ocasión en vez de hacerlo en forma de plancha usé un molde de 20 cm de diámetro para conseguir un bizcocho de mayor grosor.


Ingredientes (para el bizcocho):

120 g de azúcar
4 huevos
120 g de harina
un pellizco de sal

Ingredientes (para la mezcla de tres leches):

200 ml de leche condensada
200 ml de nata
300 ml de leche evaporada
(Estas tres leches se tienen sencillamente que mezclar y reservar para empapar el bizcocho)

Elaboración:

El mi caso elaboré el bizcocho en la Thermomix, siguiendo las instrucciones que aparecen en mi receta de la tarta Pokémon.

Si lo queréis hacer de forma tradicional, os recomiendo seguir estas indicaciones:

- Poner los huevos y el azúcar en un bol grande, ya que la mezcla sube mucho de volumen durante la preparación.

- Colocar este bol sobre un recipiente mayor (o también valdría la pila del fregadero), en el que habremos puesto agua caliente del grifo (me refiero a tal como sale del termo).

- Con una batidora de varillas empezamos a batir a velocidad máxima, y veremos como la mezcla empieza a subir hasta triplicar el volumen.

 - Sacamos el recipiente del agua y continuamos batiendo hasta que se enfríe un poco.

 - Añadimos ahora la harina poco a poco, espolvoreándola sobre la mezcla y la incorporamos a la misma con movimientos envolventes con una espátula de silicona (o, en su defecto, con un tenedor).

 - Volcamos la mezcla en el molde y lo horneamos durante unos 10 minutos, hasta que al pinchar en el centro con un palillo largo este salga limpio.

 - Sacamos del horno y desmoldamos, para evitar que el calor residual del molde reseque el bizcocho.

Una vez desmoldado el bizcocho, lo colocamos en una fuente honda (ya que la mezcla de leches puede rezumar). Pinchamos sin piedad con una brocheta (o cualquier objeto punzante) toda la superficie, sin olvidarnos de los bordes. Una vez bien agujereado, empezamos a verter poco a poco la mezcla de leches dejando que absorba lo que vamos echando antes de continuar.

Dejamos reposar el bizcocho en el frigorífico para que se empape bien, mejor de un día para otro.

Cuando esté bien empapado, le damos la vuelta sobre la fuente o plato donde vamos a presentar la tarta y decoramos. La decoración puede hacerse con nata montada, chantilly, merengue o lo que os apetezca. En mi caso utilicé un merengue suizo y unas cerezas confitadas.

Ingredientes (para el merengue suizo):

3 claras de huevo
150 g de azúcar

Elaboración (Thermomix):

Colocamos la mariposa en las cuchillas, ponemos los ingredientes y programamos 3 minutos, 50º C, velocidad 3 y medio. A continuación volvemos a programar el mismo tiempo y velocidad, sin temperatura.

Elaboración (tradicional):

Batimos las claras y el azúcar en un cuenco sobre agua caliente que casi no hierva. Vamos dando vueltas al cuenco para obtener resultados homogéneos.