miércoles, 12 de octubre de 2016

Goulash de ternera (Thermomix)



Por fin llegó el otoño... Me refiero en el aspecto meteorológico, porque hoy es el primer día de lluvia y temperaturas un poco más bajas por aquí. Un día perfecto para meterse en la cocina y preparar algún plato de ese tipo de comida que representa tan bien el término anglosajón comfort food, y que hace referencia a la comida de casa, la tradicional, la que reconforta, la que tiende a proporcionar sensaciones agradables no solo en el paladar, sino también en las emociones. Algo así es este guiso de ternera del que hoy os traigo la receta:

Ingredientes:

15 g de dientes de ajo
40 g de aceite de oliva virgen extra
300 g de cebollas
600 g de ternera para guisar
100 g de zanahorias
300 g de tomate natural triturado
100 g de vino tinto
sal, pimienta, laurel
una cucharadita de pimentón de La Vera (dulce; opcionalmente un poco más de picante)

Elaboración:

Volcamos en el vaso los ajos enteros y los trituramos pulsando dos veces el botón turbo. Con una espátula, bajamos los trocitos esparcidos por el vaso. Agregamos el aceite y los sofreímos, 5 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1.

Añadimos la cebolla en trozos grandes y la picamos durante 4 segundos en velocidad 5. La sofreímos programando 7 minutos en temperatura Varoma y velocidad 1.

Colocamos la mariposa en las cuchillas, pulsamos el botón de giro a la izquierda, volcamos la carne que habremos previamente salpimentado, y la sofreímos programando 5 minutos a temperatura Varoma y velocidad 1.

Añadimos ahora las zanahorias, el tomate, la sal, la pimienta, el pimentón, el laurel y el vino y programamos 25 minutos, temperatura Varoma y velocidad 1.

Se puede aprovechar para poner en el recipiente Varoma unas rodajas de patata que se cocinarán al vapor al mismo tiempo, y nos sirven para acompañar a la carne.

domingo, 10 de enero de 2016

Berenjenas a la parmesana


Os dejo hoy esta receta italiana que, sin duda, es una de las formas más conocidas de preparar las berenjenas. Y es que una receta tan sencilla, sana y deliciosa no puede ser más que un éxito asegurado.

Ingredientes:

2 dientes de ajo
una cebolla mediana
600 g de tomate triturado
dos berenjenas grandes
100 g de queso parmesano rallado
100 g de mozarella fresca
sal, pimienta, aceite de oliva

Elaboración:

Por un lado preparamos una salsa de tomate sofriendo en un poco de aceite de oliva el ajo y la cebolla picados. Cuando la cebolla se ponga transparente, añadimos el tomate triturado, salpimentamos y dejamos cocinar la salsa tapada, unos veinte minutos.

Por otro lado, debemos asar las berenjenas que habremos cortado en rodajas de, aproximadamente, un centímetro de grosor. Par ello las ponemos en la bandeja del horno (previamente engrasada) en una sola capa, y las rociamos con un poco de aceite de oliva. Las aliñamos con sal  un poco de orégano y las metemos al horno a 180º hasta que estén blandas.

En un recipiente apto para el horno vamos montando capas en el siguiente orden: salsa de tomate, rodajas de berenjena asada y queso parmesano rallado, terminando con una capa de salsa de tomate.
Cubrimos con más parmesano y unos trozos de mozarella fresca, y horneamos durante una media hora, hasta que adquiera un bonito color dorado.

domingo, 21 de junio de 2015

Bizcocho de chocolate y yogur, en microondas.



Es posible tener un delicioso bizcocho de chocolate en solo seis minutos. Bueno, tal vez un poco más si contamos también el tiempo de reposo para que se enfríe un poco antes de poder hincarle el diente... En cualquier caso, ya no hay excusa para disfrutar de un postre casero, que además en este caso no lleva ningún tipo de grasa añadida: ni mantequilla ni aceite.

Tomad nota, y veréis que en cuanto lo probéis, pasará a ser uno de los habituales en vuestro repertorio de bizcochos. Cuando estos se cocinan en el microondas, tienen un acabado húmedo que los hace muy jugosos. Este, particularmente, me ha parecido no solo exquisito para comer tal cual, sino una base muy tierna para cualquier tipo de tarta... Ahí lo dejo. 

Ingredientes:

150 g de chocolate con un 52% de cacao
120 g de azúcar
4 huevos
1 yogur natural desnatado
170 g de harina de trigo
Un sobrecito de levadura química de repostería (Royal) 

Elaboración:

Separamos el chocolate en onzas y las derretimos en el microondas, a 650 vatios en 1 o 2 minutos. Es conveniente hacerlo poco a poco para evitar que se queme, teniendo en cuenta que las onzas pueden estar ya fundidas y conservar aún la forma, por lo que bastará con aplastarlas y remover un poco con un tenedor para completar el proceso.

Batimos ahora los huevos con el azúcar con las varillas de la batidora o en un robot de cocina, hasta que queden blancos y espumosos.

Añadimos el chocolate fundido y lo mezclamos, ya a mano y con movimientos suaves. Incorporamos de la misma manera el yogur.

Mezclamos la harina y la levadura y la añadimos de golpe a la mezcla, y integrándola igualmente a mano y con movimientos suaves.

Cogemos un molde apto para microondas, de unos 26 cm de diámetro, o incluso 28, ya que la mezcla tiene que quedar lo más extendida posible para que las microondas puedan llegar hasta el centro de la misma. Pintamos su interior con una brocha de cocina y aceite de oliva. Vertemos la mezcla en el molde y la repartimos uniformemente.

Cocinamos en el microondas, a 750 vatios durante 6 minutos, dejando un reposo posterior de 5 minutos, durante los cuales el bizcocho termina de cocinarse. Transcurrido este tiempo, si pinchamos con una aguja en el centro comprobaremos que sale totalmente limpia. 

Como ya he comentado, el aspecto de la superficie del bizcocho parece mojada, pero si la tocamos con el dedo, veremos que está bien cocido.




domingo, 8 de marzo de 2015

Roscón (gallego)


El roscón que se compra en Galicia es más alto y más estrecho por abajo...
Pero este es el molde que yo tengo ;-)

Cuando yo era pequeña, solo se comía roscón en días señalados. Junto con otros dulces típicos como las cañas fritas, las rosquillas o el brazo de gitano, constituía el postre de las grandes celebraciones, especialmente las fiestas de cada pueblo. Al menos así era en la comarca de Celanova, en la provincia de Orense. Hoy en día es más normal que este riquísmo bizcocho se compre en cualquier época del año en pastelerías, panaderías y supermercados. Si no lo habéis probado nunca, os diré que es un bizcocho esponjoso y delicado que no lleva ningún tipo de aceite o mantequilla, solo huevos, azúcar y harina, en una proporción muy fácil de recordar...

Ingredientes:

12 huevos
12 cucharadas de harina
12 cucharadas de azúcar
1 cucharadita de levadura química (tipo Royal)

Preparación:

Encendemos el horno a 160 ºC.
Separamos las claras de las yemas. 
Por un lado, batimos las claras con el azúcar y la levadura hasta que estén a punto de nieve.
Por otro, batimos las yemas hasta que estén blanquecinas y, a continuación, añadimos poco a poco la harina mientras seguimos batiendo.
Incorporamos las claras a punto de nieve a la mezcla de yemas y harina, con movimientos envolventes para evitar en lo posible que se bajen las claras. De esta forma, el bizcocho resultará muy esponjoso.

Volcamos la mezcla en un molde de roscón (de los que tienen un agujero en medio). Espolvoreamos la superficie con azúcar y lo ponemos en el horno aproximadamente una hora (esto depende de cada horno, lo mejor es comprobar si está completamente hecho pinchando una brocheta para ver si sale limpia).  


Una rica merienda o postre, acompañado de un café o, por qué no, una copita de licor café.

sábado, 14 de febrero de 2015

Base para pizza de coliflor.

- Mamá, ¿para que es esa coliflor?
- Nada, hija, es para... una cosa.

Me hubiera encantado mantener el secreto durante más tiempo, pero  ponte a rallar una coliflor un domingo por la mañana en una casa  de menos de noventa metros cuadrados, sin que tus hijos se enteren: viene siendo tarea imposible. Y si encima montas el chiringuito para hacer fotos mientras cocinas, etc... las posibilidades de pasar inadvertida se esfuman. Porque a ver, que no lo he dicho todavía... la coliflor era  para hacer una "masa" de pizza, aunque teniendo en cuenta que no lleva harina, ni levadura, ni líquido, quizás lo de llamarlo masa sea un poco una herejía, así que me voy a referir a ella como base.

Mirad que aspecto tan apetitoso tiene el resultado final, nadie diría que lleva una coliflor entera... Y mira que me hubiera gustado someterlos a una cata a ciegas, a ver si adivinaban el ingrediente secreto, pero debo decir que, en cualquier caso, se la comieron sin rechistar, ¡incluso dijeron que estaba muy buena!.


Pizza con base de coliflor. Testada en adolescentes.


La primera vez que vi esta receta en Internet me quedé bastante sorprendida, y tenía mis dudas de que esto realmente resultase un plato apetecible. Máxime cuando algunos de los comentarios que dejaban los lectores de los blogs en los que aparecía la receta relataban como, al intentar hacerla, la masa les había quedado demasiado  húmeda, o no habían podido despegarla del papel... en fin, que parecía difícil cogerle el punto a la cosa. Así que después de mucho indagar, y de hacer alguna que otra variación, preparé esta que da como resultado una base más que digna. Vamos, yo diría que dignísima. El secreto está en eliminar humedad de la coliflor antes de mezclarla con los demás ingredientes... Pero vayamos con la receta, y más adelante veréis a lo que me refiero.

Ingredientes (solo la base de la pizza):

  • Una coliflor pequeña
  • 50 g de queso mozarella rallado
  • 50 g de queso parmesano rallado
  • Un huevo
  • Sal, ajo en polvo, orégano, aceite de oliva

Preparación:

Lo primero que vamos a hacer  con la coliflor es eliminar las hojas y rallar toda la parte blanca. Una vez rallada, la metemos (en un recipiente apto, y tapada) en el microondas y la cocinamos durante 4 minutos.


Solo rallaremos las "flores", desechando la parte del tronco.


A continuación, y este es el paso importante para que al final tengamos una base de pizza crujiente, volcamos la coliflor sobre un paño de algodón limpio, y dejamos que se enfríe lo suficiente para poder manipularla, ya que lo que vamos a hacer es apretar y estrujar para extraer todo el líquido posible. Mirad la cantidad de líquido que obtuve tras este paso:




Mezclamos ahora la coliflor con el resto de los ingredientes,  colocamos la mezcla en la bandeja, sobre un papel de horno, y le vamos dando forma redonda. Vamos, que se parezca a una pizza :-)




En el horno, a 200 ºC, la tendremos sobre unos 10 minutos, aunque esto depende de cada horno, y lo mejor es ir echándole un vistazo hasta que esté ligeramente dorada, con el aspecto que se ve en la foto que sigue. Debo decir que, de ese tiempo, la habré tenido la mitad con calor solo la parte inferior del horno, y la otra mitad, con calor arriba y abajo y la función turbo.



Y con esto ya tenemos la base de pizza preparada para ponerle el resto de ingredientes al gusto (esta llevaba tomate, jamón cocido, mozarrella y orégano) y meterla de nuevo el el horno como si fuera una pizza normal.




¡Espero que os haya gustado la receta de hoy, y os animo a hacerla! ¡El resultado os sorprenderá!
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...